Eterna identidad
El nombre de mi blog y mi página web, se llaman asi "eterna identidad", son hermosas palabras, sin duda, con una significancia muy especial, la que sin embargo, no todos pudiesen entender total o parcialmente su real magnitud. Me considero afortunada en mi vida, no me refiero a la fortuna como sinónimo de bienes, dinero, fama como muchos creen o proyectan la felicidad, sino por el sólo hecho de que he encontrado mi senda, aunque aún me quede mucho camino por recorrer, ahí estoy emprendiendo la ruta hacia mi propósito, el que me inspira e insta a seguir con fe, alegría y amor. Ciertamente no nací, ni crecí sabiendo lo que quería, fue mucho tiempo y muchos los caminos, todos ciertamente efectivos en esta búsqueda, pues creo firmemente que las equivocaciones y las pérdidas son parte primordial de las ganancias, así como las caídas del crecimiento interior.
Todo es válido en el sendero del autoconocimiento de la búsqueda de nuestra esencialidad. No existe el tiempo perdido, pues era parte del proceso y de la preparación para ello. Así todo lo que se hace o ha hecho, sirve o ha servido para tal motivo. Debo confesar eso si, que mi entendimiento fue por etapas, ya que solia ser muy mental y condicionada por "ver para creer", aunque de pequeña tuve conexiones con lo paranormal o proveniente de otros planos, no es fácil admitir algo así pues lo que es un don, comienza a sentirse como una maldición.Así, comenzaron los bloqueos, a vivir dormida y a obviar lo que es obvio. Mi comprensión fue vivencial, lenta pero con bases sólidas, las que me llevan y motivan a seguir adelante, a realizar y escribir sobre esto.
Cuando les digo a quienes me consultan que realizo una terapia llamada Haram Di, no saben a que me refiero, es claro que no, porque es algo que no está mayormente difundido, su creador mi Maestro y creador Francisco (Agni) lo practica desde hace años, sin fanfarria, ni opulencia , con sólo la proyección de su gran amor que emana desde su interior. Su luz brilla por si sola y no necesita de artificios, quienes se han sometido a esta terapia, saben de sus bondades y se llega a el por recomendación o por comentarios.
Qué es Haram Di
El ser humano, igual que todo ser viviente, posee una frecuencia vibratoria. que le permite hacer sustentable su vida. Cuando esta se ve disminuida, todos los componentes esenciales que nos conforman, corren el riesgo de desarrollar una patología. Así,los que manifiestan mayor susceptibilidad, son los mejores candidatos para albergar los que nos puede dañar.
Esta rata vibratoria es sustentada por el estado de conciencia de cada persona, la cual a su vez alberga y sustenta, a través de los diferentes órganos que nos constituyen. En otras palabras, nuestro cuerpo es una forma de pensamiento sensitivo y existencial por la cual la forma de afectar el campo vibratorio que nos rodea, es mediante un código sanador que se proyectará en forma psíquica, en todos los órganos que nos constituyen. Con especial atención en los que más los necesiten.
Aplicación de la terapia
El terapeuta Haram Di, guía a la persona a tratar, hacia una camilla, ( aunque puede también ser aplicada estando la persona sentada) para entrar en un estado de concentración de gran intensidad, para elevar su frecuencia vibratoria y a través de ella envolver al paciente, el sanador por su parte, a través de sus manos y capacidad psíquica, creará una realidad, algo parecido a un holograma, al cual proyectará a la persona que es tratada.
Haram Di es un sistema de sanación que se aboca a lo esencial, a lo causal, a lo que genera movimiento o a lo que lo detiene, a lo que otorga realización o constricción, a lo que nos brinda salud o nos enferma, a lo que trae claridad o a lo que la quita, a lo que nos realza o a lo que nos disminuye a lo que nos une o a lo que nos fragmenta. Haram Di premedita, porque de su fuerza, cambia la información en diferentes planos de acción y relación, desechando las fuerzas que generan contradicción, obstaculización y postergación.
Haram Di, es eterna identidad.